Dóberman
También conocido como: Doberman, Doberman Pinscher, Dobermann
Origen
Alemania
Tamaño
grande
Peso
27–45 kg
Altura
63–72 cm
Esperanza de vida
10–13 años
Grupo FCI
Grupo 2 — Pinscher, Schnauzer, Molosoides y boyeros suizos
Temperamento
Descripción general
El Dóberman es una raza de creación reciente comparada con otras de su talla. Lo desarrolló a finales del siglo XIX Karl Friedrich Louis Dobermann, recaudador de impuestos y administrador del perreras municipales de Apolda, en Turingia. Necesitaba un perro de tamaño grande, atlético y disuasorio para acompañarlo en sus rondas por zonas rurales. Cruzó perros de distintas razas (Pinscher Alemán, Beauceron, Rottweiler y otros) con selección estricta hacia la inteligencia, la valentía y la salud.
Su éxito fue inmediato: pocas décadas después la raza ya estaba presente en la policía y el ejército de varios países. Hoy se ha consolidado también como perro de compañía para tutores activos, y mantiene su uso como perro de servicio en muchas unidades especializadas.
Características físicas
Es un perro grande, elegante y atlético, con líneas rectas y musculatura muy marcada. La cabeza es alargada y proporcionada, en forma de cuña, con un cráneo plano y un hocico fuerte. Los ojos son almendrados, oscuros y de mirada intensa. Las orejas naturales son medianas y caídas; el corte erguido tradicional está prohibido en buena parte de Europa por bienestar animal.
El cuerpo es cuadrado, con un pecho profundo y patas largas y musculadas. La cola, históricamente recortada, hoy se prefiere natural en muchos países europeos. El pelaje es muy corto, denso, áspero y muy brillante. Los colores admitidos son el negro y fuego y el marrón (chocolate) y fuego, con marcas bien definidas en cara, pecho y patas.
Carácter y comportamiento
El Dóberman es una raza profundamente leal y muy apegada a su familia. A diferencia de la imagen agresiva que arrastra culturalmente, un Dóberman bien criado es un perro estable, equilibrado y sorprendentemente cariñoso en casa. Con los niños de su familia suele ser paciente y protector.
Con extraños es atento y reservado. No es un perro de saludar a todo el mundo: observa, calcula y reacciona si percibe una amenaza real. Esa vigilancia natural exige una socialización temprana muy completa para que se mantenga proporcionada.
Es muy inteligente, aprende rápido y disfruta del trabajo serio. Obediencia, deportes caninos, búsqueda y protección deportiva son actividades donde brilla. Es una raza emocional: responde mejor al refuerzo positivo y la coherencia que a la presión.
No es un perro para tutor primerizo. Su tamaño, fuerza y atención al entorno exigen experiencia. En manos adecuadas, es uno de los compañeros más fiables y elegantes que existen.
Cuidados específicos
- Ejercicio: mínimo 90 minutos diarios de actividad combinada. Le encantan las carreras suaves, los juegos de cobro y, sobre todo, el trabajo mental con su tutor.
- Alimentación: dieta de calidad ajustada a un perro grande y deportista. No es propenso al sobrepeso si el ejercicio es adecuado.
- Pelaje: cepillado semanal con guante de goma. Es un perro friolero por la falta de capa interna: en invierno agradece un abrigo en paseos largos.
- Mental: entrenamiento desde el primer día, mucha socialización con personas y perros, normas claras y estables.
Convivencia
El Dóberman encaja en familias activas, con espacio y con tutores dispuestos a invertir tiempo en entrenamiento y socialización. Tolera mal la soledad prolongada y mal el frío extremo. Su predisposición a la displasia de cadera y a problemas cardíacos hereditarios (cardiomiopatía dilatada) hace muy recomendable consultar con tu veterinario revisiones cardiológicas periódicas a partir de los cinco años y siempre antes de incorporar un cachorro de líneas con incidencia familiar.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.