Rottweiler
Origen
Alemania
Tamaño
grande
Peso
35–60 kg
Altura
56–68 cm
Esperanza de vida
8–10 años
Grupo FCI
Grupo 2 — Pinscher, Schnauzer, Molosoides y boyeros suizos
Temperamento
Descripción general
El Rottweiler debe su nombre a Rottweil, una ciudad del suroeste de Alemania con una larga tradición ganadera. Sus ancestros eran perros de los legionarios romanos que cruzaron los Alpes acompañando a los rebaños, y permanecieron en la región tras la retirada del imperio. Durante siglos su trabajo fue mover ganado al mercado y, después, tirar de carros con la mercancía hasta la carnicería: un perro robusto, fiable y resistente.
A finales del siglo XIX su uso ganadero decayó con la llegada del ferrocarril, y la raza estuvo a punto de desaparecer. La reorientó la policía alemana, que encontró en él un excelente perro de servicio. Hoy es a la vez perro de trabajo, perro deportivo (IGP, mondio-ring) y, sobre todo, perro de familia para tutores experimentados.
Características físicas
Es un perro grande, robusto y muy musculoso, con una silueta cuadrada y movimientos sorprendentemente ágiles para su tamaño. La cabeza es ancha y poderosa, con un hocico fuerte y unas mandíbulas potentes. Las orejas son triangulares, caídas y de inserción alta. La expresión es seria y atenta.
El cuerpo transmite potencia: pecho ancho y profundo, lomo firme, patas gruesas. La cola, históricamente recortada, hoy se prefiere natural en buena parte de Europa. El pelaje es corto, denso y áspero, con una capa interna fina. El único color admitido es el negro con marcas fuego bien definidas en cara, pecho y patas.
Carácter y comportamiento
El Rottweiler bien criado es un perro tranquilo, seguro y profundamente leal. No es nervioso ni reactivo: confía en sí mismo y observa antes de actuar. Con su familia es cariñoso, paciente con los niños y muy apegado al tutor de referencia.
Con extraños se muestra reservado por defecto. No es agresivo de forma gratuita, pero su instinto territorial está bien desarrollado: avisa con ladridos profundos y, si percibe una amenaza real, no duda. Por eso la socialización temprana y consistente es absolutamente innegociable en esta raza.
Es muy inteligente y aprende rápido. Disfruta del trabajo serio: obediencia avanzada, rastros, deportes de protección. Tiende a buscar coherencia: si las normas son claras y estables, responde con calma; si son contradictorias o aplicadas por personas distintas con criterios distintos, se confunde y puede ponerse a prueba.
No es un perro para tutor primerizo. Su tamaño, fuerza y carácter exigen formación y constancia. En manos adecuadas, es uno de los compañeros más fiables que existen.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 60 y 90 minutos diarios de actividad combinada. Le encanta el trabajo de obediencia y los retos físicos. Vigilar el esfuerzo en cachorros: el crecimiento articular es lento en perros tan grandes.
- Alimentación: dieta de alta calidad ajustada a un perro grande. Vigilar la velocidad de crecimiento del cachorro.
- Pelaje: cepillado semanal con guante o cepillo de cerda corta. Muda moderada con dos picos estacionales.
- Mental: entrenamiento desde el primer día, con normas claras y refuerzo positivo. Disfruta tareas concretas que pueda completar.
Convivencia
El Rottweiler encaja en familias con espacio, experiencia previa en razas de trabajo y disposición a invertir en socialización y entrenamiento desde cachorro. Puede vivir en piso si el ejercicio diario está cubierto, pero prefiere casas con jardín. Su predisposición a la displasia de cadera y, en general, los problemas articulares de las razas grandes hacen recomendable consultar con tu veterinario revisiones articulares periódicas desde joven.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.